VALLADOLID, 25 de diciembre. En su mensaje navideño de 2025, el arzobispo de Valladolid y líder de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, ha hecho un llamado emotivo a la solidaridad y la acogida en una época marcada por la necesidad de abrir nuestros corazones a los demás. Este mensaje fue grabado en la capilla del Hospital Benito Menni, el cual ha sido designado como templo jubilar de la archidiócesis en el marco del Año Santo 'Peregrinos de Esperanza'.
Argüello inició su discurso recordando el significado de la posada en el relato navideño: "No había lugar para Él en la posada, por lo que Jesús nació en un humilde pesebre. Sin embargo, queridos amigos, la verdadera posada es Él mismo. Él es quien nos recibe con los brazos abiertos". En este sentido, instó a aquellos que sienten que no tienen un lugar en la vida a abrir su corazón a la presencia del Emmanuel, invitando a todos a convertirse en una extensión de esa acogida hacia los demás, tal como se vive en el Hospital Benito Menni.
En su alocución, el arzobispo resaltó que "Jesús es nuestra verdadera posada", exhortando a los vallisoletanos a ser "un hogar, un refugio y un espacio de acogida" para quienes lo necesitan. Subrayó que Jesús simboliza una "puerta abierta" para la humanidad, refiriéndose a Él como Emmanuel, el Dios que camina con nosotros, y Jesús, el Salvador que transforma nuestras vidas.
Durante el mensaje, Argüello también destacó el papel de la capilla del Hospital Benito Menni como un lugar especial durante el Año Jubilar 'Peregrinos de Esperanza', donde las personas pueden experimentar la misericordia que emana del corazón de Cristo y sentir su constante compañía, todo en presencia de la figura de San Benito Menni, patrón del hospital que dirige las Hermanas Hospitalarias.
Mirando al futuro, el arzobispo se refirió al próximo año 2026, que será designado como año jubilar en la Diócesis de Valladolid en conmemoración del tercer centenario de la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo, un santo que representa la unión de los católicos de ambos lados del Atlántico. Argüello invitó a todos a aprovechar 2026 como una oportunidad de conversión y crecimiento espiritual, animando a encarnar la vida y el amor del Señor en cada acción del día a día.
Para concluir, el arzobispo transmitió sus deseos de una "alegre y santa Navidad", enfatizando que "hay un lugar para nosotros, porque hay una puerta abierta en su corazón". Finalmente, declaró la importancia de vivir el año 2026 como una ocasión para crecer en santidad y para ser esa posada y puerta que tantas personas necesitan en su camino vital.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.