24h Castilla y León.

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Castilla y León, entre las comunidades con más carreteras peligrosas.

Castilla y León, entre las comunidades con más carreteras peligrosas.

Cerca de 2.000 Km de carreteras españolas tienen un riesgo elevado de peligrosidad

MADRID/VALLADOLID, 20 Mar.

Castilla y León es la segunda Comunidad Autónoma, detrás de Cataluña, que presenta una mayor proporción de carreteras consideradas de riesgo elevado, con el 9,9 por ciento de las vías --564,2 kilómetros del total de 5.722 analizados--, según un estudio del RACE.

En concreto, la investigación refleja que la N-6, en Galicia, entre los puntos kilométricos 517,1 y 528,5, es la carretera con un mayor riesgo para sufrir un accidente grave.

En el caso de Castilla y León, los tramos negros de alta peligrosidad se encuentran en el punto kilométrico 14,4 de la N-631, a la altura de la localidad zamorana de Pozuelo de Tábara. Este vía ha registrado cuatro accidentes mortales y heridos graves con cinco fallecidos entre 2020 y 2022 y cuatro heridos graves. El índice de riesgo de esta vía se ha situado en el 118.

Por su parte, también se encuentra la N-502, entre el kilómetro 62,5 y el 77,4, con un total de cuatro accidentes mortales y heridos graves y tres fallecidos entre 2020 y 2022. El índice de riesgo de esta vía se ha situdao en 98,8.

En el marco nacional, un total de 1.974 kilómetros de carreteras españolas presentan un riesgo elevado de peligrosidad (medio-alto y alto), lo que supone casi un 8% sobre los 25.100 kilómetros analizados por la Fundación RACE, como miembro de iRAP, en su informe de 'Evaluación de estado de la Red de Carreteras del Estado (RCE) del periodo 2020-2022'.

Según los datos del estudio publicado este miércoles se han localizado un total de 56 tramos de Riesgo Elevado (8 más que en el informe anterior), de los cuales nueve son tramos 'Negros', considerados de Riesgo Alto para la seguridad de sus usuarios. Por otra parte, hay 47 tramos considerados 'Rojos', calificados de Riesgo Medio-Alto.

En concreto, la investigación refleja que la N-6, en Galicia, entre los puntos kilométricos 517,1 y 528,5, es la carretera con un mayor riesgo para sufrir un accidente grave. El resto de los tramos negros de alta peligrosidad se encuentran en la N-323 (Andalucía), N-631 (Castilla y León), N-345 (Murcia), N-432 (Andalucía), N-502 (Catilla y León), N-634 (Cantabria), N-340 (Comunidad Valenciana) y la N-642 (Galicia).

Por comunidades autónomas, el informe pone de relieve que Cataluña es la que presenta una mayor proporción de carreteras consideradas de riesgo elevado, con el 11,3% de vías, seguida de Castilla y León con 9,9%.

No obstante, los tramos que preocupan especialmente son el de la N-323 en Granada (entre los kilómetros 172,5 y 190,3 ) y el de la N-634 entre los kilómetros 232,8, y el 243,1 en Cantabria, ya que llevan repitiéndose entre los más peligrosos de España desde el informe de 2019 y 2021. El tramo de la N-345 en la provincia de Murcia (entre los kilómetros 0 y 7,2) es el más preocupante de todos, ya que tiene un índice de riesgo alto desde el informe de 2017 al 2019.

Respecto al perfil de las carreteras más peligrosas, el RACE ha detallado que se trata de una carretera convencional, con una calzada única, intersecciones al mismo nivel e Intensidad Media de Vehículos (IMD) por debajo de los 10.000 vehículos al día.

"Las carreteras más seguras son, paradójicamente, aquellas por las que transitan más vehículos. En ellas se producen menos accidentes por cada coche que circula, no se invade el sentido contrario, no hay intersecciones al mismo nivel y, al disponer de unos mayores niveles de seguridad pasiva, los accidentes tienen menores consecuencias", ha explicado.

Para la elaboración del informe se han tenido en cuenta un total de 2.987 accidentes ocurridos en la Red de Carreteras del Estado entre 2020-2022, de los cuales 982 son accidentes mortales, con 1.096 fallecidos y 2.616 heridos graves.

El RACE ha indicado que la evolución de los accidentes mortales y graves ocurridos en la Red de Carreteras del Estado es muy positiva, con una reducción de más del 73% respecto al año 2009, que fue el inicio del estudio, y un 50% frente a los datos de la última década (2013 -2023). El descenso es continuo desde 2019, donde hubo un ligero repunte, pero que ha tenido una caída media del 7,1%, siendo el último descenso en la del 2,61%.