VALLADOLID, 6 de enero. La intensa nevada que ha azotado Castilla y León en las últimas horas ha tenido un impacto significativo en las carreteras de la región. En este momento, una vía en la provincia de Salamanca permanece completamente cerrada, mientras que otras ocho carreteras en Salamanca, así como en León, Burgos y Ávila, requieren el uso de cadenas para poder transitar con seguridad.
En el caso más crítico, la carretera DSA-191, que atraviesa Candelario, se encuentra en nivel negro, lo que implica su cierre total en ambos sentidos desde el kilómetro 8 hasta el 10,6. Además, otras vías en Salamanca están clasificadas en nivel rojo, lo cual exige a los conductores la colocación de cadenas. Esto incluye la misma DSA-191 desde el kilómetro 0 al 8, y la SA-203, que va del 8 al 12 en Peña de Francia.
Por su parte, en la provincia de León, la N-630, que conecta Villamanín con Arbás del Puerto, la N-625, entre Riaño y Oseja de Sajambre, y la N-621, que va de Santa Olaja de la Varga a Llánaves de la Reina, también se encuentran afectadas. En Burgos, se reportan complicaciones en la BU-574, que abarca del 9,2 al 11,11 en Haedo de las Pueblas, y en la BU-571 del 7,6 al 5 en Río de la Sía. Similarmente, en Ávila, el puerto de montaña de Peñanegra, en la AV-932, presenta restricciones desde el kilómetro 4 al 18.
Las autoridades recomiendan a todos los conductores que tomen precauciones y respeten las indicaciones de la Dirección General de Tráfico, a fin de garantizar su seguridad en las carreteras afectadas por el temporal invernal.
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