VALLADOLID, 11 de diciembre.
La Junta de Castilla y León ha declarado una emergencia cinegética para la caza de jabalí en toda la región, según anunció el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo. Esta medida busca incrementar de forma "urgente" las acciones preventivas frente a la amenaza que representa la peste porcina africana. La norma se publicará en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) a comienzos de la próxima semana y estará vigente hasta finales de enero.
En una rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, Fernández Carriedo explicó que la iniciativa, promovida por la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, permite implementar una serie de acciones excepcionales dirigidas a controlar las poblaciones de jabalí. Estas medidas pretenden facilitar tanto la caza sostenible como los controles poblacionales, con el objetivo de mitigar el riesgo de propagación de la enfermedad en la fauna local.
Las nuevas regulaciones estipulan la eliminación de los cupos para la caza de jabalí, que previamente estaban limitados a 52,000 ejemplares, considerando que la población actual se estima en 250,000 en los cotos de la región. Se autorizan modalidades como el rececho, el aguardo o la espera, permitiendo también el uso de visores nocturnos bajo cierta autorización y habilitando la caza en grupo o individualmente todos los días de la semana durante la temporada general.
Adicionalmente, la normativa amplía la posibilidad de realizar monterías y ganchos, incluso en cotos de caza menor, sin límites en el número de cacerías ni en la superficie mínima requerida. También se contempla la alimentación suplementaria para el control de la población de jabalíes, así como la captura de especies como el cerdo vietnamita y sus híbridos, y se facilitan los procedimientos de comunicación de capturas, que podrán realizarse de manera semestral en formato papel.
El control poblacional se llevará a cabo durante todo el año en cotos de caza y terrenos no cinegéticos, con el uso permitido de capturaderos homologados y dispositivos de visión nocturna. La administración se comprometió a procesar las solicitudes relacionadas con estos controles en un plazo máximo de cinco días.
La orden ha sido desarrollada de forma colaborativa entre las consejerías de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio y de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural. En este contexto, el consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, se reunió recientemente con representantes de la Federación de Caza de Castilla y León para discutir los pormenores de la nueva regulación y coordinar su implementación en la comunidad.
Fernández Carriedo subrayó que la principal finalidad de esta iniciativa es reforzar las medidas preventivas para evitar que la peste porcina africana llegue a Castilla y León, o al menos minimizar su impacto en un sector porcino que ya enfrenta desafíos tras la reciente caída de precios en las bolsas.
Por último, el consejero precisó que en los cotos donde se han identificado osos, el control de la caza de jabalí será aún más cuidadoso, con el fin de evitar repercusiones negativas de esta actividad cinegética sobre la fauna silvestre.
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