En un preocupante episodio de irresponsabilidad al volante, la Guardia Civil ha iniciado una investigación contra un conductor de 33 años que fue sorprendido manejando a una velocidad alarmante de casi 250 kilómetros por hora en un tramo de la autovía A-231, donde la velocidad máxima permitida es de 120 kilómetros por hora, en las cercanías de Carrión de los Condes, en la provincia de Palencia.
Los acontecimientos tuvieron lugar el pasado martes, 18 de noviembre, durante un control de seguridad vial llevado a cabo por miembros del Subsector de Tráfico de Palencia. En el marco de estas medidas preventivas, un radar detectó que un automóvil circulaba a 248 kilómetros por hora, una velocidad que excede en 128 kilómetros por hora el límite permitido en esa carretera interurbana.
Debido a la gravedad del exceso de velocidad, que supera en más de 80 kilómetros por hora lo permitido, el conductor fue informado en el acto de que había incurrido en un delito contra la seguridad vial. Además, se realizaron pruebas para detectar la presencia de alcohol y drogas en su organismo, resultando positiva en el caso de sustancias ilegales.
Al ser residente en España, el individuo fue citado para comparecer ante el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Carrión de los Condes, donde se han iniciado las diligencias pertinentes para abordar el caso en su totalidad.
Las consecuencias legales de este tipo de infracciones son severas, pudiendo acarrear penas de prisión de tres a seis meses y multas que oscilan entre seis y doce meses. Asimismo, se prevén trabajos comunitarios de entre 31 y 90 días y, de manera inexorable, una suspensión del derecho a conducir que puede extenderse de uno a cuatro años.
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