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Incendio por la ira: arrasa con su vivienda y a su dueño tras encontrar sus cosas en la calle.

Incendio por la ira: arrasa con su vivienda y a su dueño tras encontrar sus cosas en la calle.

VALLADOLID, 18 de diciembre.

En un incidente alarmante ocurrido en Valladolid, un hombre ha admitido su responsabilidad en un incendio devastador que se inició en el rellano de su vivienda alquilada en la Plaza de la Circular a finales de julio de 2024. Este acontecimiento no solo causó daños considerables a la propiedad, sino que también resultó en lesiones graves para su propietario y una vecina. Durante el juicio, el acusado alegó que su reacción fue impulsiva y no anticipó las terribles repercusiones de sus acciones.

David M.E., el imputado, relató su experiencia en la tarde del 31 de julio, cuando llegó a su hogar en la calle Cerámica para recoger sus pertenencias tras recibir un aviso de su arrendador pidiéndole que desocupara la habitación. Se encontró con sus pertenencias arrojadas en el rellano. "¡Al ver todas mis cosas tiradas perdí el control y sufrí una crisis muy intensa!", explicó durante su declaración, enfatizando lo abrumador que resultó ese descubrimiento.

El casero, que había tomado la decisión de entrar a su habitación antes de que David llegara, había acumulado sus objetos en el pasillo, algo que provocó su reacción desmedida. Al ser preguntado, David admitió que no recordaba haber prendido fuego a sus pertenencias, utilizando un mechero y cerillas, antes de abandonar rápidamente el edificio.

Durante el juicio, el acusado destacó su frustración y el sentimiento de acoso constante por parte de su casero, quien supuestamente entraba en su habitación sin previo aviso y le había quitado las llaves. "Me sentía violentado y humillado. Esa situación era completamente irregular", declaró David, quien también ha reconocido que su historial de alcoholismo y su consumo de cannabis contribuyeron a su estado mental en el momento del incidente.

El propietario del inmueble, Juan José L., se defendió, diciendo que había acudido a su habitación únicamente para despedirlo debido a violaciones del contrato de alquiler. Acusó a David de comportamientos irresponsables, como consumir alcohol, llevar invitadas y poseer sustancias ilegales. "Cuando llegué y vi que había comenzado un incendio, entre en pánico y traté de apagarlo", narró el casero, quien sufrió quemaduras graves mientras intentaba extinguir las llamas con la ayuda de una vecina.

La joven, Laura M., fue fundamental en la lucha contra el incendio después de escuchar gritos provenientes del departamento de David. Aunque las llamas bloqueaban la salida, utilizó utensilios de cocina para tratar de controlar el fuego. "Entré en estado de shock. Si no hubiéramos actuado rápido, el fuego se habría expandido por todo el edificio", sostuvo. El espeso humo logró afectar incluso a los pisos superiores, complicando la evacuación de otros inquilinos.

Los testimonios de la policía han confirmado que el incendio fue provocado deliberadamente, aunque no se encontraron acelerantes en la escena. Coinciden en que el suceso representó un grave peligro para todos los vecinos del edificio, especialmente aquellos que vivían en las plantas superiores, quienes se vieron atrapados por el humo.

La audiencia también analizó el estado mental de David, cuyos problemas psicológicos, amplificados por sus adicciones, podrían haber influido en su capacidad de tomar decisiones coherentes en el momento del incidente. Los forenses coincidieron en que, aunque era consciente de la ilegalidad de sus actos, su control de impulsos se encontraba severamente afectado.

La fiscalía ha solicitado una condena de diecisiete años de prisión para el acusado, argumentando la gravedad del incendio y las lesiones provocadas. Además, se han solicitado indemnizaciones significativas para compensar los daños sufridos por el casero y la vecina. En contraposición, la defensa ha pedido al tribunal que considere el estado mental de su cliente y la presión a la que estuvo sometido, argumentando que su acto fue resultado de un momento de falta de control.

La defensa subrayó el historial de problemas mentales y las atenuaciones que ha experimentado David en el pasado debido a sus adicciones y dificultades para controlar sus impulsos. A medida que el juicio avanza, se espera que se evalúe la complejidad de este caso que pone en evidencia los graves impactos del estrés y la falta de tratamiento adecuado para problemas de salud mental en situaciones de crisis.