VALLADOLID, 15 de diciembre.
En un destacable evento realizado este lunes en Valladolid, la Academia de las Artes Escénicas de España ha reafirmado el poder transformador de las artes escénicas, definiéndolas como una esencial "herramienta" para construir un mundo más acogedor y colaborativo. La undécima ceremonia de entrega de Medallas de Oro y Distinciones de Honor se ha convertido en un verdadero testimonio del compromiso del sector con el cambio y la mejora social.
La presidenta de la Academia, Cayetana Guillén-Cuervo, inauguró la ceremonia con un emotivo discurso que celebró el trabajo y la dedicación de todos los involucrados en las artes escénicas. Su mensaje fue claro: se trata de un esfuerzo por "dignificar" un sector que ofrece una poderosa voz cultural y social.
Cayetana enfatizó que las artes escénicas no solo son un símbolo de identidad, sino también un "motor de cambio" que invita a la reflexión, el amor y el respeto a la diversidad. Bajo esta premisa, instó a todos a reconocer el papel crucial que tienen estas disciplinas en la construcción de un futuro más positivo.
El acto, que tuvo lugar en el emblemático Teatro Calderón, fue conducido por Fernando Cayo. El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, se dirigió a los asistentes para expresar su satisfacción por albergar este evento por segundo año consecutivo, resaltando el compromiso de la ciudad con las artes escénicas.
El regidor celebró la contribución de otros artistas vallisoletanos, como Concha Velasco y Emilio Gutiérrez Caba, y mencionó eventos culturales como el festival Olmedo Clásico y el Festival de Teatro Alternativo (Fetal). Subrayó su orgullo por el reconocimiento especial otorgado al Festival de Teatro y Artes de Calle de Valladolid (TAC), que recibió una Medalla de Oro por su notable trayectoria en el ámbito del teatro de calle.
Los directores del TAC, Juan Herrero y Charo Arconada, fueron los primeros en recibir el galardón, que consideraron un impulso para continuar dignificando el arte en la región y mejorar la situación del festival a nivel local y nacional.
Entre los otros premiados con Medallas de Oro se encontraron el Grupo de Teatro la Tía Norica, cuyo representante destacó los esfuerzos de la agrupación por mantener vivas sus tradiciones durante cuatro décadas. También Circo Raluy Legacy y el Teatro Colón de Buenos Aires fueron reconocidos por su contribución a la cultura y el entretenimiento en tiempos difíciles, así como Comuna 13 de Medellín, que subrayó el papel transformador de las artes escénicas.
El Festival Dansa València recibió su Medalla de Oro por ser un "espacio único" que permite la circulación de artistas y espectáculos, mientras que Teatros del Canal fue reconocido por su compromiso con la creación en español. La compañía La Cubana compartió su deseo de seguir aportando al mundo del teatro en los próximos años.
La entrega de Distinciones de Honor inició con el homenaje a José María Viteri, exdirector del Teatro Calderón, quien agradeció a la ciudad su amor por el teatro y su apoyo incondicional. Viteri enfatizó el valor de los espacios culturales en la vida de una comunidad.
El aclamado bailarín José Carlos Martínez fue otro de los premiados, aunque no pudo asistir debido a una enfermedad. Su agradecimiento fue transmitido por una compañera, quien hizo un llamado para que se dé mayor apoyo a la danza y las artes vivas.
Entre los Académicos de Honor se destacó Daniel Martínez de Obregón, quien también se encontraba ausente, pero cuyo mensaje de agradecimiento fue leído en la ceremonia, resaltando la importancia de todos aquellos que nutren la escena teatral.
La actriz puertorriqueña Rosalba Rolón, actual directora artística de Pregones Theater Company, recibió su distinción con orgullo, enfatizando el valor del apoyo colectivo en una carrera artística. Petra Martínez y Carlos Hipólito también fueron homenajeados, recibiendo el aplauso del público mientras compartían sus vivencias y reflexiones sobre su trayectoria en el teatro.
La última galardonada de la noche fue la actriz Belén Rueda, quien expresó cómo este reconocimiento le aporta confianza en su labor como intérprete. Hizo hincapié en el teatro como un arte que fomenta un "diálogo invisible" con el público, una conexión que le permite sentirse afortunada.
Esta gala no solo fue un homenaje a la creatividad y la dedicación de los artistas, sino también un cierre simbólico para la gestión de Cayetana Guillén-Cuervo, quien se prepara para hacer la transición hacia nuevas liderazgos en la Academia, esperando que las futuras elecciones programadas para el 12 de enero den paso a nuevos enfoques en la promoción de las artes escénicas en el país.
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