VALLADOLID, 16 de febrero.
El alcalde de Tudela de Duero, Óscar Rodríguez, ha informado que solicitará la declaración de zona catastrófica debido a las severas inundaciones que han afectado a la localidad, advirtiendo que la recuperación podría tomar "varios días".
Esta declaración fue anunciada durante una visita al Paseo de la Poesía, que se encuentra completamente inundado. En ese lugar, el alcalde estuvo acompañado por el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, quien también recorrió la zona afectada. Actualmente, se han establecido pasarelas cerradas al público, calles bloqueadas y varias viviendas y garajes inundados, con señales de tráfico y faroles apenas visibles en algunos paseos.
El primer edil destacó la necesidad de mantener la vigilancia, ya que la situación se prolongará por días a pesar de que las últimas mediciones indican una leve disminución en los niveles de agua. Rodríguez expresó su esperanza de que no ocurran complicaciones adicionales y que los habitantes puedan recuperar la tranquilidad tras el "nerviosismo" experimentado recientemente.
Rodríguez, en declaraciones a Europa Press, calificó la creciente del río como "histórica", señalando que podría ser la más elevada desde 1962. Ha solicitado una investigación sobre los eventos que llevaron a esta situación y ha recibido quejas de los vecinos que no comprenden lo sucedido.
"Los primeros reportes eran alarmantes", comentó el alcalde. "Inicialmente nos informaron de un caudal de entre 700 y 1.000 metros cúbicos por segundo". Expresó su preocupación por la capacidad de respuesta ante el incremento del río, que es lo que más preocupa y en lo que se está trabajando intensamente.
Por fortuna, según Rodríguez, no se ha requerido el desalojo de un gran número de personas, salvo en una urbanización donde se evacuaron a unas cinco familias, que eran residentes temporales. Una de estas familias requirió realojamiento, mientras que los demás se refugiaron con amigos o familiares.
En otro incidente, el alcalde informó sobre un cortocircuito en el antiguo edificio de una tomatera debido a la acumulación de agua, lo que obligó a detener el suministro eléctrico y evacuar a una familia con un menor, mientras que otros vecinos pasaron la noche en casa de conocidos.
El alcalde añadió que ha recibido comentarios de algunos residentes que sienten que no se están tomando medidas suficientes. Sin embargo, reafirmó que se están realizando las labores necesarias, y que detener el avance del agua es complicado dadas las circunstancias. Destacó que aunque algunas soluciones temporales, como sacos de arena, pueden ofrecer cierta protección, el problema persiste.
El delegado del Gobierno, Nicanor Sen, subrayó que la situación es "completamente extraordinaria", señalando que Tudela de Duero está enfrentando una serie de 22 borrascas desde el comienzo del año, lo que ha conducido a un caudal de aproximadamente 785 metros cúbicos por segundo en el último aforo antes de la localidad.
Sen explicó que aunque el Duero ha resistido condiciones adversas en el pasado, en esta ocasión se suma un fenómeno conocido como "río atmosférico", que ha generado un mayor volumen de precipitaciones, incluyendo nieve.
El delegado enfatizó la lucha continua contra diversas condiciones ambientales, citando la acumulación de nieve en las cabeceras de los ríos que contribuyen a la elevación de los flujos. Además, destacó la colaboración de todas las administraciones implicadas, trabajando de manera coordinada a través de un Cecopi que incluye a la Administración del Estado, la Comunidad y los ayuntamientos. “Nuestro enfoque es minimizar el daño, priorizando la seguridad de las personas, seguido por la protección de los animales y bienes”, añadió.
Sen informó de que se observa un leve descenso en el cauce del Duero, sin embargo, advirtió que la problemática podría extenderse por hasta dos semanas debido a la cantidad de agua que debe ser evacuada, complicando la situación con el aumento del nivel freático que provoca inundaciones en sótanos y alcantarillas.
El delegado expresó su agradecimiento por el trabajo conjunto de las administraciones y destacó que la Comunidad Autónoma, siendo la más extensa y con ríos de gran caudal, requiere estar en alerta continua, especialmente con la crecida que afectará a la provincia de Zamora.
Sen también quiso reconocer la labor de las confederaciones hidrográficas, mencionando que las decisiones que realizan están basadas en criterios técnicos para garantizar la seguridad frente a posibles aportaciones de agua debido al deshielo de la nieve.
Finalmente, hizo hincapié en que la mejora de la situación depende de las condiciones meteorológicas, advirtiendo que el estado del río Duero es especialmente delicado, aunque en otras áreas, como la provincia de León, la situación ha mostrado señales de mejora.
Por su parte, el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales, indicó que aunque ciertas zonas, como Aldeamayor de San Martín, están comenzando a recuperarse, aún persisten problemas con algunos sótanos inundados que requieren atención.
La atención sigue centrada en el puente de la carretera nacional 601, entre Boecillo y Laguna de Duero, donde la crecida del Duero está alcanzando niveles críticos. Aunque aún existe un margen de 20 centímetros antes de que se interrumpa el tránsito por esta vital vía, la situación sigue siendo preocupante.
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