Valladolid rinde homenaje a Teófanes Egido, carmelita y pensador, con una nueva plaza en su memoria.
VALLADOLID, 20 de julio. Este domingo, Valladolid ha celebrado la inauguración de la plaza Teófanes Egido, un nuevo espacio peatonal que se encuentra entre la iglesia de San Benito, el Archivo Municipal y el Monasterio de Santa Isabel. Este homenaje al carmelita salmantino, considerado un "vecino ejemplar", resalta su legado como un hombre "ilustrado, humilde y generoso".
El evento ha contado con la presencia de autoridades civiles y eclesiásticas, así como de miembros de la Comunidad Carmelita y seres queridos del religioso, quien hizo de Valladolid su hogar durante más de 60 años. Durante esa etapa, tuvo un impacto significativo en la ciudad, siendo galardonado con el Premio Castilla y León de Ciencias Sociales y Humanidades en 2020, además de desempeñarse como catedrático de Historia Moderna en la Universidad de Valladolid y cronista oficial de la ciudad.
El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, resaltó la relevancia de la ubicación elegida, situada en el "corazón histórico" de la ciudad, que simboliza los valores de "libertad de conciencia, tolerancia y memoria". "Estamos aquí para rendir homenaje a un vecino ejemplar, un ser humano profundamente humano," afirmó Carnero, recordando que este tributo cumple una promesa hecha tras el fallecimiento de Egido el 17 de julio del pasado año.
Durante la ceremonia, Francisco Sánchez Oreja, provincial de la Provincia Ibérica de Santa Teresa de los Carmelitas Descalzos, destacó la vocación dual de Teófanes Egido. "Fue un fraile que seguramente habría sido del agrado de Santa Teresa: culto, bondadoso y comprometido con su ministerio. Pero también fue un historiador y un académico," subrayó Oreja.
Oreja también enfatizó la "dimensión humana" de Teófanes, describiéndolo como una persona "generosa, accesible y cercana". "Sus homilías eran breves pero profundas y sabía transmitir su sabiduría. Fue un pionero en su campo, y sobre todo, un buen hombre," recordó el provincial.
Sergio Justo, un familiar cercano al convento carmelita, compartió su experiencia personal con el padre Teófanes, señalando cómo el fraile "se hizo niño con él". "Aunque ha ido al mejor lugar, a las manos de Dios, su esencia sigue con nosotros, en esta plaza, en San Benito y en nuestros corazones. Gracias, Teo," expresó Justo emocionado.
El arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, también ofreció su perspectiva sobre Egido, resaltando su habilidad para "unir fe, conocimiento y vida cotidiana". "El fraile en hábito o el profesor en corbata fue un vínculo entre oración y razón, entre historia y presente," detalló Argüello, agradeciendo al Ayuntamiento por este homenaje, que él considera un importante lugar de encuentro.
En el marco de la inauguración, donde se destapó una placa con el nombre de la plaza, el alcalde Carnero anunció que el Ayuntamiento tiene la intención de reeditar el libro 'La mirada de Teófanes Egido, cronista de Valladolid'.
Al finalizar la ceremonia, el alcalde enfatizó la importancia de honrar a "un hombre tolerante, defensor de la libertad de conciencia, que eligió siempre la humildad y dedicó su vida al estudio y la enseñanza". Teófanes Egido ahora da nombre a una plaza que simboliza "sabiduría, fe, tolerancia y un profundo amor por Valladolid," concluyó Carnero.
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