CCOO y UGT destacan progreso en negociaciones con Renault, mientras CGT se opone y SCP señala diferencias marcadas.
VALLADOLID, 24 de marzo.
Los sindicatos CCOO y UGT han destacado recientemente ciertos avances en las conversaciones en torno al convenio colectivo de Renault, aunque su colega CGT ha manifestado un fuerte desacuerdo, calificando las propuestas de la empresa como "totalmente insuficientes". Por su parte, el Sindicato de Cuadros y Profesionales (SCP) sostiene que existe una brecha considerable entre su postura y la de la empresa, lo que dificulta la posibilidad de un acuerdo.
Este intercambio de opiniones se produjo después de la séptima ronda de negociaciones sobre el convenio, donde la dirección de Renault presentó su última oferta, que incluye un ajuste salarial que incrementa el IPC más un punto en 2026 y el IPC para los años siguientes.
El sindicato UGT considera que la negociación avanza, aunque afirma que aún se necesita un aumento salarial más significativo. El sindicato aboga por un compromiso claro hacia la salud y bienestar de los trabajadores, proponiendo mejoras en las condiciones laborales, como una climatización adecuada en las instalaciones y ajustes en los ritmos de trabajo.
Además, UGT exige el mantenimiento de las condiciones sociales actuales, incluyendo la continuidad de la Fundación y los sorteos de vehículos, y mejoras en las posibilidades de adquisición y renting para los empleados.
Por otro lado, UGT se opone a cualquier modificación en el anexo de movilidad del convenio y, tras varias pausas durante las negociaciones, ha instado a la empresa a avanzar en los puntos que habían sido presentados sobre flexibilidad, horas y salario, lo que llevó a la empresa a manifestar su disposición al acercamiento.
Las propuestas de la dirección incluyen la ampliación del plazo de preaviso de bolsa al viernes anterior "siempre que sea posible", así como convocar la bolsa de manera equitativa entre los turnos "siempre que sean equivalentes", y no aplicar bolsa de trabajo los sábados que sigan a un viernes festivo.
UGT ha indicado que la empresa está abierta a discutir el coeficiente de absentismo, aplicando el mismo criterio tanto en los descansos como en el trabajo, aunque no está dispuesta a reducir el límite anual de sábados laborales. Además, Renault ha reiterado la necesidad de convocar por horas en lugar de por días y de establecer un único plazo de aviso de 12 horas para descansos y 40 horas para trabajar.
El secretario general de CCOO en Renault España, Sergio García Delgado, ha revelado que, a pesar de pequeños progresos, la situación sigue siendo lejana de un acuerdo, enfatizando que la empresa debe tratar a sus trabajadores con el respeto que merecen.
CCOO ha exigido un aumento salarial que supere el IPC, así como mejoras en la ergonomía, temperaturas adecuadas y una correcta conciliación con los sábados de trabajo. El sindicato ha reiterado su compromiso con el futuro de Renault, pero no a expensas del bienestar de los trabajadores.
Desde el SCP, se ha señalado que todavía queda mucho camino por recorrer para alcanzar un acuerdo. También han hecho hincapié en que las conversaciones deben abordar los problemas cotidianos de los trabajadores, como los ritmos de trabajo inadecuados y el deterioro del poder adquisitivo. Concluyen que su posición está marcada por una considerable distancia de las propuestas de la empresa.
En lo que respecta a los salarios, SCP ha afirmado que, aunque el aumento del IPC más un punto en 2026 pueda parecer un paso, no es suficiente. También han solicitado un incremento de 1,5 puntos en la prima de resultados y garantías de mínimos en la prima de contribución individual.
Así mismo, han señalado la necesidad de limitar el número de sábados trabajados y han defendido que las vacaciones son un derecho ganado, no pueden ser sujetas a la disponibilidad de la empresa.
Frente a los optimismos de otros sindicatos, CGT ha insistido en que las propuestas son absolutamente insuficientes y ha prometido tomar medidas de presión si la situación no cambia. La organización considera que la oferta salarial de la empresa en realidad no es un movimiento hacia adelante, sino una continuidad del estancamiento actual que afecta al poder adquisitivo de los trabajadores.
CGT también rechaza cualquier intento de disimular la falta de aumentos salariales con una paga única no vinculada a las tablas, argumentando que eso solo aportaría un alivio temporal sin resolver el problema de fondo. La organización ha recordado que los trabajadores han visto reducir su salario en casi un 30% en las últimas dos décadas, y buscan recuperar derechos perdidos.
Finalmente, CGT ha dejado claro que está dispuesta a colaborar en la firma de un nuevo convenio, pero al mismo tiempo subraya que, hasta el momento, Renault no ha mostrado voluntad de avanzar en esta dirección.