Iglesia de San Juan de Montealegre. Ruinas
- Dirección N-VI, 24379 Villagatón, León
- Localidad Villagatón (León)
- Web leonolvidado.antoniojuarez.com/monasterio-juan-montealegre-bierzo/
Opiniones de clientes
Monasterio de San Martín de Montealegre. SE FRE DEM TAD… SCE MART… SCI MARTINI… “Aquí, en el fondo del valle, hay unas ruinas señeras a las que acompaña el murmullo sonar de las aguas del río La Silva, su único compañero y más fiel amigo. Y que describirla actualmente es hincar en el dolor de su agonía, pero nunca nos daremos cuenta de lo que hemos perdido si reparos o prejuicios nos obligan a callar”. Artículo titulado San Juan de Montealegre, publicado en el periódico Proa el 24 de enero de 1975. La iglesia de San Juan de Montealegre, de La Silva (Villagatón), es el último exponente del antiguo monasterio de canónigos regulares de San Martín de Montes. Se emplaza a la vera de un viejo camino medieval que desde Montealegre (Villagatón), en la Cepeda, se dirigía a Torre del Bierzo. Aparece documentado en el año 946, cuando su abad, Pimolo, acude al concilio de Monte Irago (Rabanal del camino), que preside el rey de León, Ramiro II (931-951). Tiempo después, este cenobio se desvincula de la autoridad episcopal y entra a formar parte de la monárquica, a la que pertenece hasta que, en 1165, el rey de León, Fernando II (1157-1188), lo dona con todas sus posesiones a la comunidad monástica de Poibueno (Torre del Bierzo). En 1203 se integra en la Orden de San Juan del Hospital de Jerusalén, quizá por su condición de ángeles custodios de los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela, como así se deduce de varios documentos redactados en los años 1204 y 1205 con el obispo de Astorga y el abad de Carracedo, para defender sus intereses respectivos y negociar las cláusulas de la adhesión. Será entonces cuando cambie su advocación por la de San Juan de Montealegre. A su vez, en 1767, verificamos un nuevo título: “San Juan de las Villas, iglesia de La Silva y Montealegre”; lo que se colige del análisis y estudio de la cartografía que sobre la zona realiza el ingeniero militar Carlos Lemaur, gracias al cual conocemos también la planta eclesial (la nave y la cabecera) y la de una construcción aledaña.
Ubicado en el Camino de Invierno de la Ruta Jacobea, conserva algunos restos del antiguo cenobio de la orden hospitalaria. Los accesos están limpios y se puede llegar a pie o en coche. Hay un pequeño arroyo que en esta época, serpentea ladera abajo, regalándonos una hermosa cascada.
Las vistas magníficas, el silencio extremo y las ruinas por fin controladas. A 20 minutos de La Silva es un gran paseo tanto en bici como caminando.