Iglesia de Santa María La Blanca
- Dirección C. Costanilla, 9, 34449 Villalcázar de Sirga, Palencia
- Localidad Villalcázar de Sirga (Palencia)
- Teléfono 646 98 30 94
Horario
- martes: De 10:30 a 13:30, De 16:30 a 19:30
- miércoles: De 10:30 a 13:30, De 16:30 a 19:30
- jueves: De 10:30 a 13:30, De 16:30 a 19:30
- viernes: De 10:30 a 13:30, De 16:30 a 19:30
- sábado: De 10:30 a 13:30, De 16:30 a 19:30
- domingo: De 10:30 a 13:30, De 16:30 a 19:30
- lunes: Cerrado
Opiniones de clientes
Imprescindible. Siglo XII. Iglesia medieval de silleria. Emblemática del camino de Santiago. De magnitudes cayedraliceas y vinculada a los templarios. Una de las 28 encomiendas que tuvo la orden del Temple en la corona de Castilla por 1307 y única en Palencia. Importante observar en la espectacular fachada de la puerta meridional, la serie de esculturas que representan ángeles, santos y músicos. En su interior, además del espectacular retablo policromado, sobresaliente y magnífico, se conservan pinturas del primer cuarto de siglo XVI, además de una escultura de la Virgen con el Niño del siglo XIII y un Calvario del siglo XIV. Llaman igualmente la atención los sepulcros de don Felipe, hermano de Alfonso X el Sabio, que está enterrado junto a quien fuera su segunda esposa, Inés Rodríguez Girón. Hay un tercero de don Juan de Pereira, caballero de la Orden de Santiago El entorno esta sobresalientemente restaurado.
Una experiencia única. Ya no sólo por la leyenda y los puntos de energía dentro de esta majestuosa iglesia-fortaleza Templaria. También por algún secreto que descubrimos dentro de ella. Que seguirá siendo un secreto. La señora que atiende amabilisima. El retablo mayor simplemente espectacular. Una maravilla que hay que visitar.
Es una iglesia tan grande como admirable. Si bien es cierto que necesitaría cuidados en los muros, el estado de conservación es adecuado. Destaca desde el exterior el rosetón de la capilla de Santiago, que por dentro es igual de precioso. En su interior se encuentran dos sepulcros en los que se conserva la policromía. La mujer que nos atendió nos comentó que actualmente se encuentran tras dos rejas para protegerlas de la gente que tocaba la piedra. Una pena que no se pueden ver de más de cerca por gente tan irrespetuosa.