Laguna de las Yeguas
- Dirección 49359, Zamora
- Localidad Peque (Zamora)
Opiniones de clientes
Una bonita excursión. Se puede llegar con el coche hasta la laguna de los Peces en una excursión fácil y corta o subir por el cañón de la Forcadura en una excursión más larga y completa. Merece la pena.
Vaya espectáculo! Hay que aparcar en parking de laguna de los Peces y tirar 3 km para arriba merece la pena, siempre. Maravilloso paisaje y si hay nieve... Woooooww. Los cursos de agua son infinitos, por el deshielo. Hay un refugio de montaña con su chimenea, banquitos y cama por si tienes que hacer un descanso.
Laguna de Yeguas o de Murias. La laguna es de origen glaciar, formando parte del conjunto lagunar de origen glaciar de Sanabria, uno de los más importantes de España, se encuentra situada a una altitud de 1.795 m, a los pies de Peña Cabrita (1.904 m), en las estribaciones de la Sierra de la Cabrera. El rebosamiento de sus aguas se vierte en el Arroyo de la Forcadura, que al unir sus aguas al Arroyo del Fueyo forman el río Forcadura, que desciende por el cañón del mismo nombre hasta la localidad de Vigo. (Ver reseña de Vigo, Zamora. ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DE GRACIAS. VIGO. ). El nombre podría derivarse de las «murias» o montones de piedras retiradas de los canales de lavado en las explotaciones romanas; sin embargo, otros expertos indican un uso más antiguo del nombre. Pudiera ser debido a las piedras hincadas que definían y delimitaban los territorios desde la antigüedad neolítica. Los lugares altos, donde existían lagunas y turberas, fueron espacios sagrados, donde se realizaban los sacrificios del rey. El clan sumergía el cuerpo del monarca, para que realizara el tránsito al otro mundo, y pudiera servir de ofrenda a los dioses, para que fueran benévolos con ellos. El nuevo monarca era elegido en el lugar, en un ritual de regeneración. Este tipo de ofrendas son las que encontramos en numerosas leyendas y antiguos escritos scotis, escoceses y galeses, donde los Tuatha Dé Danann, se cuenta, descendían de la ciudad de Murias. De ahí también viene la figura de los grandes calderos, muy similar al caldero de Gundestrup, en la que se puede observar a una divinidad introduciendo guerreros muertos en el caldero que posteriormente salen de él, como símbolo de la regeneración. Un espacio lleno de energía y de fuerza, donde aún se escuchan los ecos del primitivo lenguaje de las piedras, las murias, que los antiguos ligures conocían y que transmitieron en sus viajes a otros pueblos.