¿Qué te está transmitiendo tu familia? El miedo heredado nos puede convertir en monstruos
Todos tenemos un monstruo dentro, y muchas veces sin darnos cuenta, ese miedo que nos enseñan en casa nos puede marcar para toda la vida. La escritora vallisoletana Elvira Mínguez, ganadora del Premio Primavera, reflexiona sobre cómo los temores se pasan de generación en generación y cómo esto nos afecta día a día.
La novela 'La educación del monstruo' revela que el miedo, la culpa y la sobreprotección son como monstruos que se alimentan en silencio. La autora explica que estos miedos no solo vienen de lo que vivimos, sino también de lo que nos enseñan, muchas veces sin querer. La historia nació de una experiencia personal en la que su hijo le dijo que el miedo que ella le transmitió no era suyo, sino de ella misma.
¿Qué consecuencias tiene esto para la gente común? Pues que muchas veces, sin darnos cuenta, estamos protegiendo a nuestros seres queridos desde el miedo, sin pensar en cómo podemos estar creando futuros adultos con heridas abiertas. La sobreprotección y los miedos heredados pueden limitarnos y hacer que vivamos con inseguridad o ansiedad.
Para los ciudadanos, esto significa que hay que poner en cuestión los miedos que nos transmiten y aprender a gestionar mejor nuestras emociones. La educación emocional y la reflexión sobre lo que enseñamos a nuestros hijos son clave para romper ese ciclo y construir relaciones más sanas y libres de monstruos invisibles.
¿Qué puede pasar ahora? La sociedad debe abrir debates sobre la educación emocional y dejar de normalizar conductas dañinas. Los afectados, tanto padres como hijos, deberían buscar ayuda si sienten que los miedos heredados les están dañando. La clave está en reconocer esos monstruos y aprender a controlarlos, para que no dicten nuestra vida.