Stop Biogás denuncia que la macroplanta en Tordehumos pone en riesgo tu agua y tu salud
Una macroplanta de biometano en Tordehumos enfrenta serias objeciones. La asociación Stop Biogás pide que se archive el proyecto por su impacto en la comunidad. La planta, que procesaría residuos agrícolas e industriales, ha despertado temores por su ubicación y los posibles riesgos ambientales y sanitarios.
La principal preocupación es que la planta se asiente en suelo rústico y pueda contaminar los acuíferos, poniendo en peligro el agua que todos usamos. Además, requiere grandes cantidades de agua sin que se haya demostrado que cuenta con los permisos necesarios, lo que podría afectar el suministro a agricultores y vecinos.
Por si fuera poco, la emisión de gases como amoniaco, sulfuro de hidrógeno y otros olores desagradables afectaría directamente la calidad de vida en Tordehumos. La asociación denuncia que los estudios de impacto de olores no consideran los vientos y condiciones térmicas de la zona, lo que puede traducirse en molestias para muchas familias.
Otra problemática es la cantidad de camiones que tendrían que circular por caminos estrechos, dañando las carreteras rurales y generando costes adicionales para las arcas públicas. La falta de planificación y el impacto en las infraestructuras son otros de los puntos que alertan los vecinos.
El proyecto también pone en riesgo las especies protegidas en Tierra de Campos, especialmente aves esteparias, que podrían verse afectadas por electrocuciones, colisiones o pérdida de hábitat. La asociación denuncia que no se han evaluado los impactos acumulativos, lo que podría agravar aún más la situación.
¿Qué puede hacer la ciudadanía? Es importante estar atentos a las decisiones de las autoridades ambientales. Se recomienda participar en las movilizaciones, presentar alegaciones y exigir transparencia. Solo así podremos defender nuestro entorno y nuestra calidad de vida.
De momento, las alegaciones presentadas por Stop Biogás buscan frenar el avance del proyecto. Lo que pase a partir de ahora dependerá de las decisiones de las autoridades. Los afectados deben seguir informados y presionar para que se tengan en cuenta sus derechos y preocupaciones.