20 estudiantes de la ULE diseñan el futuro de las minas y fábricas antiguas de Europa
20 alumnos de la ULE participan en un proyecto europeo que decide el futuro de minas y fábricas antiguas. Qué significa para tu pueblo.
Veinte estudiantes de la Universidad de León están ayudando a decidir qué será del patrimonio industrial y minero de Europa. Sí, de esas naves oxidadas y pozos abandonados que todos hemos visto alguna vez de camino a algún pueblo.
La cosa va de un proyecto europeo llamado HI-Eureca-PRO, financiado dentro del programa Horizonte Europa. Lo coordina desde León la investigadora María Fernández Raga, y reúne a universidades de Polonia, Rumanía, Grecia, Austria y Alemania. Cada país lleva una parcela: el patrimonio industrial en Gliwice (Polonia), el minero en Petroşani (Rumanía) y el cultural en Creta (Grecia).
¿Y qué han hecho los estudiantes leoneses? Pues trabajar en equipos mezclados con chavales de otros países, en estancias presenciales de cinco días y con fases online. Nueve han viajado a Polonia para un hackathon sobre patrimonio industrial, seis han participado en el de patrimonio minero en Rumanía y cinco siguen la escuela de verano sobre minería, que termina sus sesiones virtuales a finales de octubre. Para la mayoría ha sido su primera experiencia de este tipo.
Por qué te afecta, aunque no estudies nada de esto: en Castilla y León tenemos un montón de herencia industrial y minera, desde las cuencas del carbón hasta antiguas fábricas que hoy están medio caídas. Decidir qué se conserva, qué se convierte en museo o centro cultural y qué se deja caer acaba influyendo en el paisaje, en el empleo local y en lo que luego visitan turistas y vecinos.
Lo positivo es que se buscan ideas aplicables, no solo informes que acaban en un cajón. Los equipos tienen que resolver retos reales de sostenibilidad y defender sus propuestas ante un jurado, con premios a las mejores. Y eso, en teoría, acerca la investigación a los problemas de cada territorio.
Ahora bien, conviene mirar con algo de lupa. Hasta ahora lo que sabemos es que hay participación y actividades, pero no se han publicado resultados concretos ni compromisos de aplicación en la Comunidad. Que los estudiantes ganen un premio está muy bien, pero lo que de verdad importa es si alguna de esas ideas llega a un ayuntamiento, a una diputación o a la Junta.
Qué puede pasar ahora: el próximo encuentro será en la Technical University of Crete, centrado en innovación para el patrimonio cultural, en los próximos meses. Si quieres seguir el tema, pregunta a tu ayuntamiento o a la ULE qué proyectos de patrimonio industrial tiene en marcha en tu zona y si piensan usar estas propuestas. Los vecinos que conocen su pueblo tienen mucho que decir sobre qué merece salvarse.