VALLADOLID, 7 de febrero de 2023.
La Junta de Castilla y León ha activado sus protocolos de Protección Civil en respuesta a las crecientes amenazas de inundaciones que afectan a toda la Comunidad. Todas las provincias han sido clasificadas bajo el nivel 1 del Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones, conocido como Inuncyl, mientras que se intensifican los esfuerzos en Zamora, que ha escalado a nivel 2 para aumentar la vigilancia en ríos y embalses.
Esta decisión responde a la preocupante situación en Zamora, donde los niveles de agua en varios cauces están aumentando, combinado con la previsión de lluvias y el deshielo que podrían agravar estas condiciones. El Inuncyl se ha elevado a situación 2, intensificando las medidas de control en la región.
Además, se ha activado el Plan Territorial de Protección Civil de Castilla y León (Plancal) en su nivel 2, con el propósito de fortalecer la vigilancia y optimizar la capacidad de respuesta ante posibles afectaciones tanto a la población como a infraestructuras clave.
Este sábado a las 16:00 horas, se estableció el Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI), que reúne a responsables de diversas administraciones y recursos con el objetivo de maximizar la coordinación. Así lo ha comunicado el Ejecutivo autonómico, enfatizando la importancia de esta colaboración.
Zamora se ha convertido en un punto crítico de supervisión, donde el Centro Coordinador de Emergencias de Protección Civil de la Junta está realizando un seguimiento estrecho de los niveles de ríos y embalses, colaborando activamente con entidades como AEMET y las Confederaciones Hidrográficas para identificar puntos de riesgo de inundación y carreteras afectadas.
Asimismo, se ha establecido un contacto constante con los municipios y entidades locales para asegurar que cualquier incidente sea identificado y manejado rápidamente.
Desde el inicio de este ciclo marcado por nevadas prolongadas, vientos intensos y fuertes precipitaciones, la administración regional ha llevado a cabo una vigilancia activa y preventiva a lo largo de toda la Comunidad. Esto incluye estrecha cooperación con las confederaciones hidrográficas, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los servicios de salud, el personal de mantenimiento y las agrupaciones de voluntarios de Protección Civil.
Entre las acciones destacadas se incluye una supervisión continua de los ríos y embalses, especialmente en los cauces del Duero, Esla y Tera en Zamora.
El control de las carreteras y vías impactadas por inundaciones y nevadas es fundamental, así como la continua comunicación entre el Centro Coordinador de Emergencias de Protección Civil y las autoridades locales de los municipios afectados. Esto se complementa con la movilización y adaptación constante de los recursos de emergencia, poniendo especial énfasis en la situación de Zamora con el Inuncyl en nivel 2 y el Plancal en el mismo nivel, garantizando así una respuesta inmediata ante cualquier eventualidad.
Hasta el momento, se han registrado más de 1.100 incidentes relacionados con nevadas, vientos y lluvias, afortunadamente sin daños personales reportados. La eficaz coordinación entre los distintos recursos de Protección Civil ha sido clave para mitigar los efectos en la población y mantener la seguridad en los puntos más vulnerables.
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