Energía que sale de CyL pero no se queda: 71,2 millones y una pregunta pendiente
CyL produce el 20% de la renovable de España, pero las redes saturadas frenan la industria. La Junta presupuesta 71,2 M€ para energía. Qué cambia para ti.
Castilla y León produce mucha energía limpia, pero la consejera de Medio Ambiente y Energía, María González Corral, admite lo que muchos vecinos intuyen: esa electricidad no se queda aquí como debería. Y lo dice en plena presentación de los presupuestos para 2027.
La idea central es sencilla. La comunidad concentra cerca del 20 por ciento de la potencia renovable de España y el 95 por ciento de su potencia instalada es renovable. Pero según la propia consejería, esa energía sirve sobre todo para abastecer al resto del país. Quiere que también atraiga fábricas, empleo industrial y riqueza al territorio.
El problema de fondo son las redes eléctricas. Están saturadas, y eso limita proyectos industriales y sistemas de almacenamiento. Dicho de otro modo: aunque haya energía de sobra, si la red no da abasto, una empresa que quiera instalarse en un pueblo puede encontrarse con que no tiene potencia disponible. Por eso la consejera vuelve a pedir una planificación eléctrica seria.
Para el ciudadano de a pie, esto tiene consecuencias concretas. Si no hay industria, no hay puestos de trabajo nuevos, y los jóvenes siguen marchándose a la capital o fuera de la comunidad. Es el mismo debate de siempre sobre la despoblación, ahora con kilovatios por medio. Mientras tanto, las facturas y los paneles de tu tejado no cambian de la noche a la mañana.
Las cifras del presupuesto dan una idea de dónde se quiere poner el dinero: 71,2 millones para energía y minas, 38,9 millones para renovables, con la biomasa forestal como apuesta estrella, 33 millones para redes de calor en León, Salamanca y Segovia, y 5,8 millones para instalar 40 sistemas de autoconsumo fotovoltaico en edificios públicos como hospitales, residencias, centros de salud e institutos. También hay 25,5 millones para eficiencia energética y 3,45 millones para formación de empleo en las comarcas mineras de León y Palencia.
Hay que mirar también la letra pequeña. Muchas de estas partidas son proyectos y convocatorias que aún deben ejecutarse, y el éxito dependerá de que las redes se refuercen de verdad. Anunciar centros logísticos de biomasa o un centro de minería en La Raya está bien, pero el empleo llega cuando la obra arranca y la empresa se instala.
Qué puede pasar ahora: si la planificación eléctrica avanza, podríamos ver más industria en la comunidad en los próximos años. Si se queda en el discurso, seguiremos exportando electricidad limpia y importando empleo ajeno. Los afectados directos, vecinos de comarcas mineras, pueblos con proyectos de biomasa y pymes que buscan potencia, deberían seguir las convocatorias del EREN y pedir cuentas a sus ayuntamientos y procuradores sobre cuándo llegará la red que hace falta.