La caza con visores térmicos llega a Castilla y León: ¿Qué pasará con nuestra seguridad?
¿Te imaginas que ahora los cazadores puedan usar visores térmicos para cazar de noche? La Junta de Castilla y León acaba de aprobarlo. Esto significa que, bajo ciertas condiciones, estos dispositivos podrán ser usados para cazar especies como jabalíes y ciervos, incluso en horarios nocturnos.
La medida busca hacer la caza más efectiva y reducir accidentes en las carreteras, además de intentar disminuir los daños en cultivos y ganado. Pero, ¿qué implica esto para los vecinos? Que en muchas zonas rurales, la noche ya no será un momento seguro. La presencia de estos aparatos puede facilitar la caza a cualquier hora, incluso sin que los cazadores tengan que salir de sus vehículos o escondites tradicionales.
Este cambio puede tener consecuencias graves: aumento en la actividad nocturna de animales, mayor riesgo de accidentes de tráfico, y una posible tensión en las comunidades rurales. Además, no se permite usar estos visores para cazar especies menores o en modalidades como monterías. Solo en ciertos horarios y con permisos específicos.
Para los ciudadanos, esto significa que deben estar más atentos si cruzan carreteras rurales o si viven cerca de zonas de caza. La seguridad en las calles y en los campos puede verse afectada si no se regula bien su uso. La pregunta es: ¿estamos preparados para convivir con esta nueva realidad? La responsabilidad recae en las autoridades y en los propios cazadores.
Lo que puede pasar ahora es que aumenten los riesgos y disputas en las zonas rurales. Los afectados, especialmente conductores y vecinos, deberían exigir controles más estrictos y mayor información sobre cómo y cuándo se usan estos dispositivos. Es momento de que la ciudadanía se movilice y pida mayor seguridad y transparencia en esta medida.