Una senderista de 56 años salva por los pelos tras lesionarse en plena montaña
¿Te imaginas perderte en la montaña y sufrir una lesión que te deje allí, sin poder seguir? Eso le pasó a una mujer en Boca de Huérgano, que casi se queda allí sin ayuda.
Este fin de semana, la Guardia Civil tuvo que intervenir para rescatar a una senderista de 56 años que sufrió un esguince en el tobillo durante una ruta. La mujer y sus acompañantes llamaron al 112 para pedir ayuda, porque no podía seguir caminando. La zona donde ocurrió fue en la Majada las Merinas, un lugar aislado y de difícil acceso.
El rescate pudo salvarle la vida, pero demuestra los riesgos que afrontamos en actividades al aire libre. La Guardia Civil, con la colaboración de personal de Medio Ambiente, localizó a la mujer y la evacuó en helicóptero hasta un punto donde pudo ser atendida. Por suerte, no necesitó hospitalización, pero la experiencia deja mucho que pensar.
Este tipo de incidentes nos afectan a todos. Nos recuerdan que salir a la montaña requiere preparación, precaución y saber qué hacer en caso de emergencia. No basta con tener ganas de aventura, también hay que estar preparados para lo que pueda pasar, porque las montañas no perdonan.
Para los vecinos, esto significa que debemos tomar conciencia de los riesgos y actuar con responsabilidad. No hay que subestimar la naturaleza, y siempre hay que informar a alguien de nuestra ruta y hora estimada de regreso. La seguridad en actividades outdoor no es opcional.
Ahora, lo importante es que la mujer siga su recuperación y que las autoridades refuercen los controles y consejos en zonas de senderismo. Los afectados, en caso de accidente, deben llamar a emergencias y no intentar resolverlo solos. La montaña puede ser hermosa, pero también peligrosa si no se respetan las medidas básicas de seguridad.